domingo, 30 de junio de 2013

LA MUJER DEL VENDAVAL: AMOR REAL EN PANTALLA

Culminó en México "La Mujer del Vendaval" un remake venezolano que puedes verlo aún vía América Televisión a las 10 de la mañana.

Lima, 30 Junio 2013, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Llega a su final en México, "La mujer del Vendaval", una producción de Martha Patricia López de Zatarain más conocida como Mapat para Televisa. La telenovela es transmitida en Perú en el horario de las 10 de la mañana y su sintonía (para ese horario) no es nada despreciable.

Esta telenovela mexicana está protagonizada por Ariadne Díaz y José Ron. Contando además con las participaciones de Chantal Andere, Alfredo Adame, Manuel "Flaco" Ibáñez, Florencia de Saracho, Marco Muñoz y Javier Jattin.

La producción realizó un remake de la telenovela venezolana, Un esposo para Estela realizada por Venevisión en el año 2009, y a su vez basada en una obra original del escritor venezolano, Ángel del Cerro, llamada Vendaval, escrita por el buen guionista venezolano Camilo Hernández.

LA HISTORIA

Marcela Morales (Ariadne Díaz) está por recibir una herencia de su madre quien ha puesto como condición que su hija esté casada para poder cobrarla. Dicha herencia es la esperanza de Marcela para poder salvar la hacienda llamada El Vendaval ya que está hipotecada. Pone un anuncio en el periódico para solicitar marido emergente. Alessandro Casteló (José Ron) es uno de los aspirantes, rico vicepresidente y heredero de la importante cadena hotelera Toscana.

Lo que Marcela no sabe es que Alessandro sabe que ella es la misma mujer a quien conoció en la playa, ambos estaban cubiertos por un antifaz. La noche de ese encuentro desaparece de casa de Alessandro el valioso collar perteneciente a su familia, haciendo que Marcela sea la principal sospechosa del robo.

Alessandro se presenta en la hacienda como candidato a marido de Marcela con el fin de recuperar el collar, pero la fuerte pasión que siente por ella e ir conociendo a esa mujer maravillosa hace que su objetivo se transforme y quiera demostrar su inocencia y conquistarla de verdad. Para ello deberá enfrentar una serie de obstáculos que impedirán que su amor se realice.

Sin embargo no todos están de acuerdo con este matrimonio. Primero están los padres de Alessandro (María Marcela y Alfredo Adame) quienes culpan a Marcela del robo del collar. Ellos no saben que es su propia hija, Nisa (Thelma Madrigal) quien es la verdadera ladrona del collar y quien a toda costa desea hacer parecer a Marcela como la culpable para tapar su fechoría. Por su parte, Octavia (como siempre impecable haciendo de villana, Chantal Andere) quien odia a los Casteló y quiere lastimarlos a toda costa desea quedarse con El Vendaval para explotar turísticamente sus aguas termales. Ella complota con don Timoteo (Manuel 'Flaco' Ibáñez), aliado de Octavia, tramposo y ambicioso alcalde que busca su propio beneficio. También se une a ellos, la envidiosa de María Laura (Florencia de Saracho), que se opone a ver realizado el amor de los protagonistas por que quiere el amor de Alessandro.

LAS MUJERES CON CÁRACTER

A inicios de los años 60´s cuando Amparo Rivelles se convirtió en una mujer seducida y abandonada, con ganas de vengarse de todos en "La Fiera" (Televisa-1961) ya uno podía ver como los personajes fuertes muchas veces decidían el destino de una producción. Años después llegó La Doña" (Venezuela-1961) con Lilia Morillo que a pesar de no tener un tan convincente rol impuso en Venezuela ese gusto por las historias donde el carácter femenino lleve la batuta dentro de la trama. Pero hubo una que rompió los esquemas de "la maldad" esa era Marina Baura, ("Doña Bárbara", Venezuela, 1974), para muchos la mejor versión en telenovela de la historia de Rómulo Gallegos donde la actriz en apenas 40 capítulos imponía presencia dentro de una historia donde el carácter de la protagonista es fundamental para el desarrollo de la telenovela. La propia Marina volvió con esa fuerza interpretativa en "Emperatriz" (la versión original del irregular remake que hizo posteriormente Azteca Televisión hace dos años).

Hacemos este recorrido histórico para enfocarnos en el tratamiento de esta telenovela que nos presentó Televisa que, para su buena suerte, muy pocos han visto la versión original. Recordemos que "Un esposo para Estela" fue realizada en un momento en que la vida política de Venezuela no era de las mejores. Ya no se exportaban producciones de este tipo y los televidentes de varios países no teníamos la posibilidad de ver producciones venezolanas en señal abierta, salvo a través del cable. Eso sí, queda claro que lo mejor de "Un esposo para Estela" fue la participación de Daniela Alvarado combinando muy bien erotismo y firmeza en cada escena donde los ritmos cambiantes de la trama entusiasmaban a alguno de los pocos afortunados que seguíamos esta agradable y cumplidora telenovela.

Ahora bien, la versión original venezolana tampoco es considerada un clásico porque no ha tenido la oportunidad de ser exhibida en varios países. Con ello ya Televisa lleva una ventaja que le permite adaptar una historia más acorde al original y de esta manera “no empieza de cero” y tampoco desarregla una trama como ocurrió con “Qué bonito amor”, por citar un ejemplo más cercano.

DE MENOS A MÁS

Pues bien, ahora Televisa nos presenta La mujer del Vendaval, una historia que no se aparta mucho del original venezolano e intenta combinar humor y amor dentro de un melodrama tradicional cuya narrativa ya ha sido vista tantas veces. Es que la historia de Camilo Hernández tiene mucho de "La Dueña", "La Tormenta" y hasta de "La Mentira". Incluso al inicio de la novela durante la famosa fiesta donde ambos estaban cubiertos por un antifaz recuerda aquella reunión en la que se conocen los personajes de José Luis Rodríguez con Marilyn Puppo en “El Ídolo” (Puerto Rico-1980). Como se lee, lo único que los diferencia es la búsqueda del anhelado collar de diamantes sustraído por una persona y cuya culpabilidad recae en una mujer de carácter fuerte, herida en su amor propio y abandonada por su novio de juventud al pie del altar.

Ahora bien, para el papel principal, la productora escoge a Ariadne Díaz una joven con mucho talento que nos entusiasmo desde que la vimos en "Mañana es para siempre" (Televisa-2009). Sin duda, fue un reto para ella por esa fragilidad que siempre ha mostrado en pantalla, pero aquí el cambio interpretativo debería ser de otra manera. Ese, puede ser uno de los motivos por los que la novela empieza de menos a más, porque a esta Marcela Morales le falta esa fuerza que tenían actrices como la Rivelles, Morillo o la propia Marina Baura. El inicio de la trama cuando la vemos abandonada en el altar nos presenta una niña con ganas de llorar y patalear y no esa mujer que quiere ganarse el respeto escogiendo ahora, ella misma, al marido que desee.

Por otro lado, José Ron tiene la misma expresividad que su compañera, parco y pausado al actuar. Carece de esa firmeza de hombre despechado porque descubre que la mujer que ama es la verdadera ladrona del collar. Para colmo conocemos a la verdadera causante del robo, una imagen cómica, bufonesca e idiotizante, tal cual vimos siempre en producciones de este tipo para dizque darle el toque cómico a la trama. Recordemos por ejemplo, "Un gancho al corazón", (Televisa, 2009) donde la prima de Mauricio, hermana de Jerónimo, Ximena Sermeño, ponía la misma cuota interpretativa a esa producción. Lo malo que aquí las escenas que realiza Nisa (Thelma Madrigal) no son del todo efectivas y lo cómico pronto resulta estúpido porque sus amantes de turno son tan irrelevantes como ella. Lo bueno que el desenlace final para su personaje es tan creíble y pocas veces resulta tan aleccionador para este tipo de historias.

Lo cierto es que todo llega a cambiar a media novela cuando la verdadera villana entra en acción y observamos a Octavia (Chantal Andere) hacer de las suyas y el giro de la trama ayudado por un mejor desenvolvimiento en el tratamiento de las escenas comienza a surtir el efecto deseado. Además, quiéranlo o no, el que Ariadne y Ron sean pareja en la vida real posibilita que las falencias de ambos se dejen de lado y hasta las escenas románticas tengan el efecto deseado para que nos olvidemos de esos "detalles" y sigamos con su ahora interesante trama.

Mucho ayuda además la buena imagen que proyecta Michelle Renaud como Alba, la prima de Marcela y su aliada inseparable, quien a su vez forma parte de un triangulo amoroso con Amadeo (Francisco Rubio) y Cristian Serratos (Patricio Borghetti). Todo ello se ve fresco, sin exageraciones demás unido a que la joven luce radiante y hasta pulcra en esa historia de amor paralela al de los protagonistas. Por cierto, la canción "Como estar sin ti" interpretada por Carlos Baute es otro de los aciertos de la producción.

Como ya hemos expuesto anteriormente, el que esta historia no sea clásica ni exitosa ayuda para que la versión libre de Gabriela Ortigoza prosiga con los lineamientos de la trama original ayudada por un aceptable casting. Eso sí, el final luce muy bien elaborado y hasta es destacable el lado erótico final de la trama. La pareja luce entre sábanas y una vez más se comprueba lo eficiente que resulta que ambos sean pareja y se lleven de lo lindo en la vida real. Esto hasta sale a relucir positivamente en pantalla y luce creíble y hasta resultado obligado verlos en plena luna de miel. Cosa que no ocurrió con la desastrosa escena de cama en el final de "Cuando el amor manda" cuyo telenovela comentaremos en breve a pesar de no haber sido emitida en Perú.

A pesar de todo, "La mujer del vendaval" resultó entretenida y Mapat volvió a contar con adeptos a una historia que empezó con un contrasentido en imágenes y actuaciones. Cuando la trama se centró en la idea central del autor, las cosas cambiaron unido a una pareja cuyo amor real se trasladaba a la pantalla y con ello se dejaba de lado esas falencias que tienen los actores cuando no cuentan con las características primordiales que el personaje requiere.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com

TODO LISTO PARA LA SEGUNDA TEMPORADA DE "MI AMOR EL WACHIMÁN"

Este lunes empieza la segunda temporada de "Mi amor el wachimán". Irá en reemplazo de la irregular "Qué bonito amor".

Lima, 30 Junio 2013, (Por. Mirian Castillo / El Informante Perú).- Tras la culminación de la irregular "Qué bonito amor", América Televisión estrenará este lunes 1° de julio en el horario estelar de las 9 de la noche la segunda temporada de "Mi amor el wachimán", teleserie producida por Michelle Alexander, cuya primera temporada culminó con el aparente atentado de muerte que sufrió "Catalina", (Maria Grazia Gamarra), a manos del Duque, (André Silva), al interponerse para impedir que este no asesinará a Salvador, (Christian Domínguez).

Al respecto, la productora Michelle Alexander, aclaró que no habrá una tercera temporada de esta historia, y lo hizo comparándose con la teleserie de Efraín Aguilar, a la que catalogó como un producto distinto al suyo. “Lo de nosotros son 70 capítulos, comienza y termina. ‘Al Fondo Hay Sitio’ es un fenómeno de cinco temporadas”, señaló.

Eso sí, Alexander señaló que espera alcanzar nuevamente los primeros sitios en la sintonía en la televisión. “Toda la primera temporada le ganamos a ‘Al Fondo Hay Sitio’, pero eso es anecdótico. Yo busco asegurar los primeros lugares, que quiere decir que la gente está enganchada”, afirmó.

Por su parte, Christian Domínguez quien personifica a Salvador, señaló que tuvo que rechazar, con gran pena, debutar en el cine, debido a que aún tiene pendientes dos miniseries más por grabar y una serie de conciertos en el país y Europa junto a los "Hermanos Yaipén".

"Con mucha tristeza tuve que dejar pasar la oportunidad de realizar mi primera película ya que el rodaje se realizaba en la selva peruana por varias semanas. No logré coincidir agendas y es un reto que me encantaría poder desarrollarlo sin prisas".

"Aún me queda por grabar dos miniseries más, incluso se grabarán en simultaneo así que mis horarios van a estar muy ajustados", añadió.

Christian Domínguez acaba de estrenar el nuevo tema que caracterizará a la segunda parte de "mi amor el wachimán".

"La canto con mucho sentimiento porque habla del desamor y de lo que siente un hombre cuando la mujer que ama ha muerto", acotó.

Como era de esperarse, ninguno de los actores se animó a comentar algo sobre lo que ocurrirá en esta nueva temporada, aunque es importante destacar la presencia de Anahí de Cárdenas en el elenco principal con el rol de Fabiola, quien, en la ficción, lo contratará como seguridad personal; "para que aleje a un ex de mi vida y bueno poco a poco se darán las escenas de amor, luego de empezar a conocerlo como un hombre bueno", expresó la actriz.

Expectativa ha creado la miniserie "Mi amor el wachimán 2" que regresa a las pantallas peruanas este lunes 1° de julio, por América TV.

CARLOS LOZANO SERÁ EL GALÁN DE TULA RODRÍGUEZ EN "AVENIDA PERÚ"

El español Carlos Lozano, ex esposo de Mónica Hoyos, será el galán de Tula Rodríguez en "Avenida Perú" que emite ATV.

Lima, 30 Junio 2013, (Por: Mirian Castillo / El Informante Perú).- El actor y presentador español, Carlos Lozano, regresó a nuestro país para ingresar a las grabaciones de la serie "Avenida Perú" en la que compartirá roles con Tula Rodríguez. Lozano será el nuevo galán de Tula en la telnovela que emite ATV.

Lozano interpretará a Santiago Abascal y alborotará a las ocurrentes Camucha (Lorena Caravedo) y Yessenia (Tula Rodríguez).

“Mi personaje es un gerente de una embolicaría que intentará comprar las propiedades de ‘San Gastón’, generará mucha polémica y estará involucrado en un triángulo amoroso con Camucha y Yessenia”, afirmó el actor.

Además destacó la labrar de los actores en la teleserie de ATV. “A Tula le ha tocado un papel muy difícil y a pesar de ello le sale increíble y natural”, dijo.

El exesposo de Mónica Hoyos aseguró que de la misma forma como lo hizo con Gisela Valcárcel, tendrá coqueteos con la esposa de Javier Carmona, lo cuál no cree que moleste a la rubia.

“Con Gisela hubo coqueteos, y con Tula también los habrá. Me encantan los coqueteos. Llevaré a Tula a El gran show y espero que se reconcilie (con Gisela). En cuanto a mi telenovela, he visto Al fondo hay sitio y vamos a competir, así que gane el mejor”, sentenció.

Cabe destacar que Carlos es un destacado productor y actor de 50 años que ahora incursión en las novelas y asegura estar enamorado de nuestro país.

sábado, 29 de junio de 2013

¡QUÉ BONITO AMOR!: HISTORIA MEXICANA SIN RESPETO A SU PROPIA TRADICIÓN

Culminó "Qué bonito amor" una irregular versión mexicana del gran éxito colombiano y que terminó por sepultar las aspiraciones que tenían algunos de ver una gran versión hecha por los propios mexicanos de algo que forma parte de sus propias raíces culturales. Lástima que lo echaran todo a perder.

Lima, 29 Junio 2013 (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Culminó en Perú, ¡Qué Bonito Amor!, (aún la puedes ver un par de meses más a través del cable), que finalmente resultó una irregular versión del tremendo clásico colombiano "La hija del mariachi", que cautivó a medio mundo por su original trama con un romance que traspasaba la pantalla llena de canciones memorables que emocionaban hasta al menos romántico. Lástima que en esta trama nada de eso percibimos.

La historia mexicana, dista mucho de la versión original de Mónica Agudelo. Aquí se narra la vida de Santos Martínez de la Garza (Jorge Salinas), un despreocupado millonario, dueño de una distribuidora de autos. Santos es engañado por sus socios más cercanos, entre ellos, Bruno (Sergio Mayer), su amigo y novio de su hermana, Wendy (Susana Diazáyas). Por lo que Santos se ve en la necesidad de huir de Los Ángeles hacia la Ciudad de México en calidad de fugitivo, al ser acusado de fraude y lavado de dinero. Esta situación lo obliga a adquirir una nueva personalidad, la de un Mariachi llamado Jorge Alfredo Vargas.

Allí conoce a María Mendoza (Danna García), muchacha humilde de barrio, que vive con su madre viuda, Amalia (Angélica María), y sus dos hermanas menores: Paloma (Renata Notni), que está por cumplir 15 años, e Isabel (Karyme Hernández) de 8 años. María ha tenido que trabajar desde que su padre, Pedro, murió y así sacar adelante a su familia; ya que Amalia sufre una enfermedad degenerativa, por lo que ella es el único sostén de su familia.

Santos y María se conocen en el bar "Ay Jalisco, no te rajes", donde María trabaja como cantante de rancheras. Es en el bar donde por primera vez ambos conocen el amor.

Y es también en el "Ay Jalisco, no te rajes", que está a cargo de Don Concho (Salvador Pineda) y su esposa Lourdes (Lina Santos), donde Santos vivirá parte de su insegura vida al lado de los inseparables amigos de María; quienes forman el grupo de mariachis del bar: El Coloso (Pablo Montero), El mil amores (Arturo Peniche, como siempre, en buena labor), El Soñador (Mariano Palacios), Susanito (Miguel Ángel Biagio), El Barítono (Rafael Negrete) y El Aventurero (Latin Lover).

Santos tendrá como rivales a Rubén del Olmo (reapareciendo en la televisión mexicana, Marcelo Buquet), empresario poderoso y embustero, casado pero obsesionado por el amor de María; y a El Coloso, eterno enamorado de María, que siempre le dará la pelea, hasta que esa rivalidad los convierta en grandes amigos.

María, por su parte, lidiará con los embustes y artimañas de Elvira (Malillany Marín), la hija de Don Concho, quien, por capricho y al precio que sea, no descansará hasta seducir a Santos.

HISTORIA LEJOS DEL ORIGINAL

Cuándo uno observaba los últimos capítulos de "La hija del mariachi", ya se podía imaginar que pronto habría un remake mexicano y desde ya sentía curiosidad por saber que harían los mexicanos en una trama que exploraba sus propias raíces. Aquello que por años han gustado a nuestros abuelos, padres y ahora jóvenes. Es que la versión colombiana mostró con inteligencia ese gusto por la música mexicana narrado con inteligencia, sentimiento y pasión por mostrar algo que pocas veces se vio dentro del mundo de las telenovelas.

Y no me vengan a decir que lo antiguo luce desfasado, que ese tipo de música ya no se escucha ni demás falacias que jamás se cumplieron cuando se tiene un producto presentado con calidad. Lo mismo le pasó a Luis Miguel en la década de los 90´s cuando resucitó al bolero interpretando aquellas canciones de siempre que terminaron gustando a los jóvenes de esa generación. Lo mismo puede decirse cuando nos llegó de Colombia esta historia de Mónica Agudelo donde el amor de Emiliano Sánchez Gallardo y Rosario Guerrero sirve de pretexto para que a través de diálogos, escenas y sobretodo canciones, uno vuelva a sentir que el amor que uno siente por su amada se refuerza con aquellas inmortales letras interpretadas, en su época, por Jorge Negrete, Pedro Infante, Miguel Aceves Mejia, entre otros grandes.

Lamentablemente México destruyó sus propias raíces y nos presentó una historia traída de los cabellos con un grupo de primeros actores que nada podían hacer cuando tienen en frente un guión tan desastroso y de escaso nivel narrativo. Todo detallado en forma tan desordenada por querer dar protagonismo a algunos personajes interpretados por actores de trayectoria pero en cuya historia original su participación era mínima porque lo que la autora deseaba resaltar era la vida de aquel mariachi mexicano que fugaba de su país por un delito que no cometió encontrando no solo el amor sino su verdadera vocación. El ser cantante de rancheras en aquel memorable bar llamado Garibaldi.

En cambio en su par azteca nos encontramos nuevamente con lo que ya vimos en producciones como "Triunfo del amor" y "Fuego en la sangre", ambas producidas por el mismo productor de esta historia, Salvador Mejia, una telenovela llena de clichés, acción sin sentido y exageradamente empalagosa, quizás para esconder aquellas falencias que quedaban al descubierto conforme transcurrían los capítulos. Un efectivismo al máximo y un maquillado romance que era más que notorio debido a la pésima producción y al irregular libreto que distaba en mucho a lo que uno hubiera pensado que los mexicanos mostrarían, sobretodo si tenían entre sus manos un guión rico en matices, lleno de intriga y un romance efectivo entre canciones inmortales narrado con inteligencia y sin ningún tipo de exageraciones.

Queda claro que la adaptación de Ricardo Fiallega está basada en aquellas "normas" realizada por algunos productores mexicanos cuando saben que no pueden repetir la historia, tal cual, porque toda América ya la vio e incluso también sus propios paisanos lo vieron a través del cable y no tienen mejor "idea" que voltear la trama pero apostando por un amor "al máximo", un dramatismo exagerado y una acción aparatosa, tal cual, hemos visto en tantas producciones realizadas en los últimos años por Mejía y su grupo.

HISTORIA PARA EL OLVIDO

En el primer capítulo de esta historia, uno ya percibe lo que verá en los siguientes. Observamos una espectacular escena (el accidente de Santos) que se ensombrece al ver como fácilmente llega a México. Uno puede pasar por alto esta parte. Total las historias rosas son así. Lamentablemente el encuentro de Santos y María (otra vez el dichoso nombrecito colocado para aparentar una aureola religiosa que no tiene nada que ver en la trama), dista mucho de ser un encuentro casual y a partir de ahí todo es predecible, más a media novela donde la historia se aparta de su narrativa original. Es así que María con el transcurrir de los capítulos deja de lado el traje de mariachi para ser participe de una "guerra de buenos contra malos" sin sentido lógico y encima poco aprovechado.

El drama, la desventura y la tragedia son los mensajes que da el productor a su historia y con el que seguramente gana adeptos pero aleja a los que esperábamos una mejor propuesta a una memorable historia como esta. Aquí se deja de lado la historia del padre de la protagonista y su amor por aquellas canciones de siempre, la historia de cada uno de los mariachi amigos del protagonista (salvo el de Susanito que tuvo interés pero que fue dejado de lado porque seguramente pensaron que podría ensombrecer a los protagonistas) y lo peor de todo es que nunca se escucha una canción inmortal que nos "ponga la piel de gallina" como en su par original, salvo oír cantar una y otra vez a don Vicente Fernández, el tema principal de la historia que en lugar de ser el soporte ideal para la escena romántica termina convertido en un estribillo soso y cansado. Más parece una propaganda para el nuevo CD de Fernández que será un ídolo en México pero a nivel internacional no está a la altura de aquellos grandes de siempre que México y el mundo inmortalizó. En el Perú solamente se le recuerda por la clásica canción "Volver, Volver, Volver" que tampoco se escucha en esta telenovela, más sí en la versión colombiana.

Efectivamente, "la música inmortal" está ausente de la trama y desde ya el desgano es mayor porque los que siguieron la historia original, con satisfacción, no solamente fue por observar una pareja creíble sino porque el interés aumentaba al escuchar aquellas rancheras memorables que estaban presentes, no solamente en versión completa sino en cada dialogo y en cada escena reforzando el romance plasmado en pantalla y escondiendo algunos pocos acertados momentos que tenia la historia de amor entre Emiliano Sánchez Gallardo y Rosario Guerrero (los protagonistas originales).

Aquí solo en los primeros 40 capítulos podemos percibir algo de la trama original, pero después ya Mejía da paso al cliché adornado dentro de una historia llena de incongruencias. El libretista aumenta más sinsabores y sufrimientos a la protagonista colocándole una madre enferma y dos hermanas contando con una actriz como Angélica María con mayor protagonismo que la de su par colombiana. A ella se le endilga una enfermedad muy cuestionada y un romance a la adolescente hermana de María que nunca despega. Para colmo la niña menor resulta ser huérfana y abandonada por sus progenitores con lo que el melodrama comienza a surtir efecto.

PROTAGONISTAS DERROCHANDO UN FALSO AMOR

A estas alturas ya vemos a una Maria y un Santos lanzándose miradas embobadas que finalmente no resulta creíble por la falta de química entre ambos. Y es que tanto Danna García como Jorge Salinas distan mucho de ser los protagonistas ideales para esta historia.

Este redactor nunca ha considerado a Salinas como un galán con talento, pero no deja de reconocer lo bien que se veía en "La que no podía amar", (Televisa, 2011). Sin embargo aquí con ese rostro desencajado y lo malhumorado que luce al actuar, echan a perder esa imagen que un actor debe tener sobretodo cuando está fuera de una ciudad que no conoce, prófugo y sin nadie conocido a su alrededor. Los problemas por los que pasa y su aparatoso accidente de avión no son acertados porque el actor no está bien dirigido y hasta le cuesta expresar los sentimientos a través de la pantalla. Además, ni por asomo, tiene siquiera "una miradita" para su musa ideal. Sin ir muy lejos, noten lo bien que se le ve a Eduardo Yánez en "Amores verdaderos" (telenovela que comentaremos en breves días y que llega a su final en Lima) y lo aceptable que luce como pareja de Erika Buenfil, a pesar que a ella se le ve más madura que a él. Pero a pesar de todo ambos lucen perfectos porque seguramente tienen un buen director a su lado; además que saben ocultar esa inexpresividad ante la cámara, algo que Salinas no lo hace.

La verdad no entendemos por qué Salinas es el galán indiscutible en cuanta producción mexicana se realice. Lo vemos con agrado a través del cable en la reposición de la telenovela “Tres mujeres” y no lo hace mal. Pero la verdad aquí el papel nunca debió haber sido para él. Ni siquiera en “Fuego en la sangre” debió figurar. Parece que en Televisa hay más de un criterio para escoger a los protagonistas donde el productor no solamente es el que da la última palabra.

Por su parte Danna García tiene una interpretación que deja mucho que desear, fingida por momentos y no sabe como expresar ese sufrimiento por aquel amor verdadero. La verdad que esta pareja luce tan irreal que uno fácilmente lo puede notar en más de una toma.

Salinas debe seguir los pasos de Arturo Peniche que ya interpreta un papel más adulto y no desentona a pesar que su personaje de "Mil amores" resulta no del todo aceptable porque luce con muchos kilos demás y eso perjudica su interpretación. No obstante, su doble interpretación como padre del "Mil Amores" lo interpreta de manera eficiente aunque este personaje no tenga razón de ser dentro de la trama y solamente llegue uno a la conclusión de que está incluido porque un actor con la trayectoria de Peniche debe tener más parlamento.

Otro punto en contra resulta la actuación de Pablo Montero como El Coloso. El ver actuar al actor en este papel no impide que extrañemos a Gregorio Pernía, quien interpretó con eficiencia al personaje original. Montero luce sobreactuado y su papel no tiene el peso que debería tener como rival de Salinas. Le falta ese sarcasmo, esa pedantería y esos celos violentos que expresaba Pernía en la versión original. Para colmo, le dan un mayor protagonismo al otro rival de Salinas interpretado por Mauricio Bouquet que finalmente termina desplazando al Coloso que pasa sin pena ni gloria. Claro está, el personaje de Montero también tiene su lado dramático porque al libretista se le ocurre aparecer a la madre de su único hijo, una victima de cáncer con lo que el melodrama aumenta a su máxima expresión. Uno recuerda con agrado que en la versión colombiana El Coloso le canta a su hijo la canción “Mi viejo”, himno inmortal de Piero, que a pesar de no ser ranchera enterneció a más de uno. No obstante aquí nada de eso se observa.

Para colmo el productor le permite a Montero interpretar temas de su propia autoría con lo que la trama se aleja más y más de lo que uno esperaba porque Montero será un buen cantante, pero parece que el guionista y su grupo de libretistas, o no entendieron la historia o le impusieron cambiarla y darle más melodrama al romance. Me inclino por esto último.

Finalmente no hay una historia interesante que seguir en lo referente a los mariachis. Todos pasan casi desapercibidos, salvo la que corresponde a Susanito y su amor hacia una prostituta que comenzó a interesar pero fue poco a poco dejado de lado porque Televisa cuenta con un buen grupo de actores con trayectoria al que tienen que darle mayor protagonismo. De esta manera fuimos testigos en los últimos capítulos de un juicio aburridón y fuera de todo contexto.

A estas alturas la pregunta que nos hacemos es ¿Dónde quedó ese gusto por las tradiciones mexicanas que plasmó con maestría Mónica Agudelo en su versión original? Resulta imperdonable que los mexicanos no hayan podido contar su propia historia de una manera mejor. Las canciones de Pedro Infante, Jorge Negrete, José Alfredo Jiménez, Agustín Lara, Javier Solís, fueron vilmente dejadas de lado para escuchar solamente una y otra vez a don Vicente Fernández interpretar su ¡Qué Bonito Amor!, una buena interpretación pero tantas veces escuchado terminan resultando insoportable.

En suma en Televisa compran historias de éxito, pero como el cable y el internet son sus peores enemigos, porque ya todos sabemos de que se trata lo que están copiando, encargan a sus productores esa fórmula que nunca tiene pierde. Por eso Mejia nos brindó ese amor empalagoso, ese melodrama insufrible y ese final feliz. Algo que por los números mostrados gustan a las mayorías. En México terminó un día domingo con un aparente cierre triunfal y en Perú los números fueron aceptables,

A pesar de todo nunca vimos una historia tan digerible y poco resaltante. Un casting mal planteado, unas escenas risibles y poco coherentes unido a una pareja intentando convencernos que se aman.

A estas alturas Salvador Mejia debe darse cuenta que muchos televidentes de todo el mundo deseamos ver aquel realizador de grandes éxitos como "Esmeralda", "Abrázame muy fuerte" y la "Usurpadora" y no este productor usando la vieja fórmula de siempre que es ese estilo fácil de crear historias echando a perder guiones inmortales que encandilaron a miles en el mundo entero. Ojalá alguna vez tengan en cuenta que sintonía no es sinónimo de calidad.

(*) rmanrique@elinformanteperu.com

domingo, 23 de junio de 2013

ENRIQUE LIZALDE EN EL RECUERDO

Hace unas semanas falleció el actor mexicano Enrique Lizalde. Participó en innumerables telenovelas. Hoy lo recordamos en alguna de sus producciones más resaltantes.

Lima, 23 Junio 2013, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- El pasado 3 de junio falleció uno de los actores más queridos y emblemáticos de la televisión mexicana. Enrique Lizalde murió a los 76 años. Hermano del escritor Eduardo Lizalde, el actor fue dueño de una recia presencia y excelente voz. Su paso por el mundo de la actuación trae más de un recuerdo por sus innumerables trabajos en películas y telenovelas donde destacó por su sobriedad y estilo al actuar ya sea como galán o como actor de reparto.

Enrique Lizalde nació el 9 de enero de 1937 en Tepic, Nayarit. Inició estudios en Literatura, pero en la década del 60 optó por la carrera artística destacando como galán de televisión y teatro.

El recordado actor mexicano falleció víctima de un cáncer de hígado y tal como fue su estilo de vida no quiso ser objeto de homenajes según reveló su hijo Enrique Singer.

Su muerte se produjo a las nueve de la mañana, cuando se encontraba en compañía de su esposa, la actriz Tita Grieg. Deja cuatro hijos y ocho nietos. Sus restos fueron velados en una agencia funeraria ubicada al sur de la Ciudad de México. El cuerpo de Lizalde fue cremado el día martes 4 de junio al medio día. La familia rechazó todo tipo de homenajes al resaltar que la prioridad para ellos es despedirse de su ser querido, velarlo y cremarlo para, finalmente, llevarlo a un nicho en el Panteón Jardín en México.

“No dejó pendientes… se dedicó a su carrera de actor, era un hombre absoluto”, expresó Singer al manifestar que su padre “Era un hombre inteligente, muy culto y gran lector y melómano absoluto”.

El actor realizó estudios de literatura pero los abandonó atraído por la actuación que inició en el cine a principios de la década de los 60 con filmes como He matado a un hombre (1963), Viento Negro (1965) Nosotros los jóvenes (1966), Corona de lágrimas (1966) y La mentira (1969).

Repasemos en apretado resumen las telenovelas más importantes de este actor que más de uno recordó por su participación en producciones realizadas en estos últimos años como Esmeralda (1998), Corazón Salvaje (1994), Alcanzar una Estrella (1991) y la última en la que tuvimos oportunidad de verlo actuar "Mañana es para siempre" (2009). Aunque sus personajes más importantes fueron interpretando a Juan del Diablo de la novela ‘Corazón salvaje’ y Alberto Limonta en ‘El derecho de nacer’.

LA MENTIRA (1965)

La presentación de Lizalde como galán fue apoteósica. Su estilo, garbo y su buen timbre de voz impactó a las féminas de toda América. El actor personifica a Demetrio Santelmo, un ingeniero quien se entera que su medio hermano se suicidó por la traición de una mujer, conmovido por la noticia se llena de ira y rencor. Promete buscar a la culpable para que pague por lo que hizo. La única información que tiene es que la mujer es muy bella y su nombre comienza con V. Demetrio llega a la conclusión que la culpable de todo es Verónica (Julissa en gran papel) y le hace pagar su maldad. No obstante, todo eso es falso porque la verdadera culpable es Virginia (maravillosa Fanny Cano), pero ya es demasiado tarde porque Demetrio ha hecho sufrir mucho a Verónica quien no le perdona esta equivocación.

La historia de Caridad Bravo Adams fue primero un éxito cinematográfico interpretado por Marga López y Jorge Mistral. En telenovela también logró ser un suceso en México y en varios países latinoamericanos. La novela fue producida por Ernesto Alonso allá por 1964 y fue estelarizada por cuatro grandes actores de la época: Julissa (bella y talentosa), Enrique Lizalde (el galán de moda en aquellos años 60), Enrique Rocha (quien debutaba en telenovela) y la impactante y sensual Fanny Cano que ya comenzaba a empinarse en el mundo artístico mexicano.

"La mentira" fue un éxito de sintonía gracias a su cautivante guión y al talento actoral ahí reunido. Dicha telenovela también pasó a la historia por ser la primera producción en la que se incluía un tema musical, cuyo single "Se te olvida" compuesto por Álvaro Carrillo y cantado por Pepe Jara también cosechó aplausos.

De vez en cuando, acudimos al DVD para revisar la edición especial de esta telenovela original editada por Laguna Films en Miami y recordar aquella inolvidable historia.

EL DERECHO DE NACER (1966)

En 1966 se estrenó en México la primera telenovela emitida en horario nocturno con un reparto multiestelar, basada en el gran éxito radionovelero de los años cuarenta, escrita por Félix B.Caignet, "El derecho de nacer". Esta primera versión resultó todo un éxito rotundo porque aunque muchos ya conocían de sobra su argumento nunca lo habían visto en televisión. María Elena del Junco (memorable María Rivas) se entrega por amor a un hombre que sólo busca diversiones eróticas. Ella queda embarazada, entonces su villano padre (Enrique Rambal) se la lleva a la selva para esconder el "pecado”. Al nacer la criatura, María Dolores (Eusebia Cosme), la nana, escapa al saber que su propio abuelo desea su muerte. Los años pasan... El doctor Albertico Limonta (Enrique Lizalde en gran papel) dona su sangre a un anciano que no es más que el abuelo que intentó matarlo al nacer. Limonta no sospecha que ha vuelto al lugar donde vive su verdadera familia y que el amor de su vida es nada menos que su prima hermana, Isabel Cristina (Jacqueline Andere en memorable actuación).

CORAZON SALVAJE (1966)

Aunque Enrique Lizalde ya no esté con nosotros, este redactor siempre sostuvo que su personaje de Juan del Diablo fue superior a los galanes de otras versiones. Pero como este artículo es para recordar a un gran actor, no diremos nada más.

Lo cierto es que pocas veces una telenovela reunía a un cuarteto de extraordinarios actores reunidos en una historia llena de pasión y hasta de cierto erotismo. Lizalde se hizo famoso con este papel. En el melodrama, Juan del Diablo, surcaba los siete mares en su barco Luzbel, y vivía diversas aventuras. La telenovela nació como una historia romántica, con deslumbrante vestuario y peinados, plena de aventuras y valores humanos.

Ernesto Alonso llevó a México esta historia con un reparto estelar: Enrique Lizalde, Julissa, Enrique Álvarez Félix (en su primer protagónico) y Jacqueline Andere (más bella que nunca). Alonso supo plasmar el erotismo propio de la historia llevada tan magistralmente por este cuarteto de talentosos actores. Para aquellas señoras "del ayer", Enrique Lizalde lucía perfecto para un Juan del Diablo más creíble y humano. Tanto Julissa (Mónica) como Lizalde (Juan) venían de un éxito llamado "La Mentira" (México-1965) con lo que aquí consolidaron la gran popularidad que tenían ante el gran público. En el Perú se vio esta versión a finales de los sesenta con gran éxito y en plenas eliminatorias del mundial de fútbol (México 70).

Lizalde también volvió a participar en la tercera versión mexicana que encumbró a Eduardo Palomo. Esta vez personificó al abogado Noel.

EL VAGABUNDO (1971)

Una de las telenovelas poco recordadas de Enrique Lizalde debido al bajo rating que tuvo. Lo cierto es que en el Perú la sintonía fue aceptable. Fue emitida en el entonces Canal 4 de Lima en 1972 en el horario de las 8 de la noche.

La versión de Yolanda Vargas Dulché narra la vida de Gerardo Rojas, (Enrique Lizalde), hijo de un aristócrata avaro y mal padre que había abandonado a su madre y, por supuesto, a él. Su madre había muerto siendo joven, y desde entonces su vida comenzó a dar un completo giro. Abandonó el lugar donde vivía y empezó a viajar por doquier en alguna parte del mundo. De entre sus viajes había conocido a diferentes mujeres—aristocráticas y una que otra mujer de clase baja—, pero ninguna era como Velia Suárez, (Silvia Derbez), una joven venezolana que había conocido en una ocasión en que él iba de intruso en un ligero crucero.

De alguna manera los televidentes peruanos nos quedamos pegados a partir del capítulo en que el vagabundo ingresa al crucero y ahí encuentra a su amor imposible. Luego cuando aparece en escena Javier Duprá (el propio Lizalde haciendo el papel de un descarado gangster). El encuentro de ambos personajes y lo interesante que resultaba ver a un actor realizando dos personajes con los mismos rasgos físicos y al que solo los diferenciaba un "mechón blanco", lograron que el interés no decayera.

Por muchos motivos, El Vagabundo es recordado por aquellos fans de las telenovelas de siempre a casi 40 años de haber sido emitida en nuestras pantallas.

ESMERALDA (1998)

A pesar que la versión original de Esmeralda (Venevisión-1971) es insuperable. La versión de Televisa resultó memorable por la reunión de un grupo de actores muy compactos y con gran experiencia para salir adelante con este tipo de historias.

La pareja protagónica estuvo insuperable. Leticia Calderón hizo una excelente interpretación de la cieguita "Esmeralda", mientras que Fernando Colunga brilló como "José Armando". Por otro lado, Enrique Lizalde, como el implacable padre y a la vez el bondadoso abuelo resultó más que satisfactorio, Mientras Ignacio López Tarso, estuvo notable por su papel simpatiquísimo y totalmente diferente a todos los que había interpretado hasta entonces, como lo fue el del bobo "Melesio". Las locaciones fueron parte importante para el desarrollo de la trama.

Hasta siempre Enrique Lizalde siempre lo recordaremos también como el papá de Lucero en la entretenida "Chispita" o como la pareja de Saby Kamalich en "Barata de primavera". QEPD.

martes, 4 de junio de 2013

MEMO DE "QUINCEAÑERA" CONFIESA QUE ES HOMOSEXUAL

El actor mexicano Sebastián Ligarde confesó públicamente su homosexualidad.


Ciudad de México, 04 Junio 2013, (Especial para El Informante Perú).- El actor mexicano Sebastián Ligarde aceptó públicamente ser homosexual en una entrevista para la revista de espectáculos TV y Novelas.

Ligarde, quien se hizo famoso por el personaje de 'Memo López' en la telenovela "Quinceañera" que por estos días repite el canal de cable mexicano TLNovelas salió al frente de los rumores sobre su orientación sexual y dijo su verdad a la conocida revista mexicana.

"Soy homosexual y lo digo con orgullo. Ningún gay tiene por qué andar por la calle con un estigma estampado en la cabeza. La preferencia sexual es genética... Y si lo sabe Dios y mi familia, que lo sepa el mundo", dijo el actor quien confesó que fue abusado sexualmente a los 14 años de edad.

"Creo que estoy en una edad de ayudar a los nuevos valores... y a tener el valor de aceptarse públicamente, como lo hizo Ricky Martin. Ha sido una inspiración para mí, para poder hablar de este tema", afirmó.

En otro momento de la entrevista, el actor dijo que "la vida privada es privada", por lo que siempre guardó silencio. "Fui bisexual de joven", admitió, para luego agregar que lleva una relación estable hace 20 años.

Ligarde ha trabajado en varias telenovelas en su país como María la del barrio, Pobre juventud, Vivo por Elena y hasta en la telenovela peruana, Tormenta de Pasiones producida por Alomi Producciones en el 2005.

sábado, 1 de junio de 2013

LA CANCELACIÓN DE AL FONDO HAY SITIO EN TELEMUNDO

La cancelación de "Al fondo hay sitio" por Telemundo trae más de una lectura que aquí tratamos de analizar.

Lima, 01 Junio 2013, (Por: Richard Manrique Torralva / El Informante Perú).- Muchos señalan que "Al fondo hay sitio" no pegó porque "ese humor no es para los gringos", otros se vanaglorian porque “ese tipo de televisión basura haya perdido en un mercado tan importante como los Estados Unidos”.

Vayamos por partes, tras su estreno a inicios de abril, y un sorpresivo buen primer momento en cuanto a cifras de audiencia, ‘Al Fondo Hay Sitio’ había estado siendo transmitida diariamente en el horario de las 10:30 a.m. en la cadena Telemundo, compitiendo así con uno de los programas más vistos de la televisión hispana en los Estados Unidos, ‘Despierta, América’, de Univisión.

Luego de casi dos meses al aire, la comedia creada por Efraín Aguilar fue reemplazada por la novela mexicana ‘Amar de nuevo’, protagonizada por Patricia Garza y María Antonieta de las Nieves, confirmando la poca sintonía que tuvo en el país del norte.

Efectivamente, desde el 1 de abril la cadena Telemundo transmitió los 60 primeros capítulos. El último se emitió el pasado viernes. Luego de ello llegó la cancelación respectiva.

"Si Telemundo ha transmitido los primeros 60 capítulos y no ha comprado más, quiere decir que no fue bueno el negocio. A buena hora se abre un mercado, ya veremos cómo conquistarlo con otra producción", manifestó, en un primer momento, el productor Efraín Aguilar.

Posteriormente en declaraciones al diario Correo, Aguilar señaló no saber nada y desconocer totalmente la situación de su teleserie en tierras estadounidenses. “Yo lo dije: ‘Mucho ojo, porque el humor de los americanos no es el mismo, ellos no son como nosotros’... Y si algo no resulta al toque lo sacan porque, hay que ser sinceros, la televisión es un negocio”, afirmó ‘Betito’, que tomó todo esto como ‘una experiencia’.

"Te voy a ser bien franco: no sé cuántos capítulos se han transmitido. Pero lo que sí sé es que ya no va más. A mí me halaga que Telemundo haya comprado la serie, pero también conozco el mercado americano. Tengo entendido que lo levantaron por falta de auspiciadores; los gringos son así. La televisión es un negocio. En Estados Unidos, el producto tiene que ser muy rentable, porque si no, lo levantan", sostuvo Aguilar

CANCELACIÓN ESPERADA

La verdad era poco probable que ‘Al Fondo Hay Sitio’ despegue en mercados tan competitivos por su humor netamente localista. La historia está concebida, desde un inicio, para ser una teleserie de larga duración y eso puede funcionar en nuestro país pero si se quiere competir, se tiene que hacer con historia efectivas que despierten interés, intriga y romance.

Lamentablemente nuestro Perú, desde los años 70´s es una cantera de series y programas cómicos tan afines a nuestro costumbrismo diario, pero para competir de verdad hay que hacerlo con lo que gusta a nivel internacional, historias rosas, dramas reales o costumbrismo efectivo.

Nadie ha inventado la pólvora. Eso lo saben todos nuestros productores. El rating es el que decide el giro que debe llevar nuestras historias. Primero tiene que gustar en nuestro país y conquistar audiencia local. Por eso vamos al costumbrismo chichero, al humor local y al doble sentido sarcástico porque es lo que le gusta a las mayorías.

Sin ir muy lejos, “Corazón de Fuego” fue una de las producciones que marcó la pauta de lo que se debe hacer en producciones de este tipo, efectivas y competitivas, pero no pasó de los 12 puntos. Tal vez, no tuvo protagonistas más efectivos, pero esa es otra historia. Lo cierto es que no pudo con la serie de Aguilar quien en el Perú resulta imbatible. El día que América ordene a sus productores competir con historias efectivas, romances rosas y efectivismo puro. Ese día hablaremos de un nuevo giro en nuestras producciones locales. A pesar de todo, José Enrique Crousillat lo intentó alguna vez con éxito, pero cuando no tuvo protagonistas de trayectoria sucumbió. Actualmente Michelle Alexander resulta la única que con producciones como "Mi amor el wachimán" y "La reina de las carretillas" ha logrado apartarse de ese tufillo chichero y local. Lástima que, por órdenes del canal y siguiendo el "mal ejemplo" de Aguilar, a la vez de envilecerse por el éxito obtenido nos quiera endilgar otra temporada más con su historia de amor entre la pituca engreída y el vigilante provinciano.

Ahora bien, la serie de Efraín Aguilar recién despega realmente en su segunda temporada cuando el productor y sus guionistas deciden darle cierto matiz telenovelero. Lástima que eso resulta pasajero porque el canal decide que ‘Al Fondo Hay Sitio’ es su "minita de oro" y tal cual estamos acostumbrados alargamos la historia a más no poder.

¿Ustedes creen que con este tipo de argumentos inacabables, tendremos éxito? Actualmente otros países con mayor número de producciones a cuestas no produce historias con ese cúmulo de capítulos. Sin ir muy lejos en Televisa sus historias desde la preproducción están concebidas con una duración máxima de 4 o a lo sumo 5 meses. No más.

Las declaraciones de Aguilar son muy prudentes. Es lógico el productor sabe que su producto vende en el Perú donde programas como el de la "Chola Chabuca" y "Risas de América" son su mayor referente, además de figurar en el canal más importante del país donde tendrá la promoción que necesita para tener diez o veinte temporadas más. Incluso podrán venderlo en canales bolivianos y ecuatorianos, amigos de los directivos del canal. Pero intentar hacerlo en mercados más importantes es poco probable que el éxito les sonría.

Aguilar ha conseguido lo que en su tiempo también lo consiguió “Natacha” (Panamericana. 1990), una desastrosa segunda versión que tuvo el mérito de adquirirse en el extranjero porque era la más vista del país, pero después corrió con la misma suerte que la serie de Aguilar, aunque por diferente motivo.

Esperamos que nuestros productores peruanos recapaciten y dejen de lado el guión local para apostar por otros rubros. Ya Michelle Alexander nos ha mostrado en sus últimos proyectos que las historias cortas con matices telenoveleros gustan y pueden ser bien producidas. Además toda producción debe tener un inicio y un final. El alargue es propio de productores principiantes o irregulares que creen que nunca más van a producir historias de éxito.

No es el caso de Efraín Aguilar, Michelle Alexander y el propio Michel Gómez. Es bueno reflexionar porque nuestra televisión necesita exportar sus productos. Aquí jamás vamos a decir que nuestras historias son una basura. Decir eso es estar en contra de los miles de televidentes que ven una historia con el simple deseo de pasar un rato de entretenimiento, pero no por ello debemos dejar por sentado que con historias localistas solamente llegaremos al éxito nacional.