lunes, 26 de diciembre de 2016

TRES VECES ANA: TELENOVELA CALCADA

"Tres veces Ana" fue una producción muy comentada. Pese a todo la trama interesó, aunque los resultados no son del todo satisfactorios.

Lima, 26 Diciembre 2016, (El Informante Perú).- Entramos, en el Perú, a los capítulos finales de "Tres veces Ana", una producción de Televisa cuya emisión en México ya concluyó. En el cable lo puedes ver en sus capítulos iniciales.

Estamos ante una realización producida por Angelli Nesma, una adaptación de Lazos de amor producción de 1995 que cautivó a la audiencia por la buena actuación de Lucero.

En esta moderna versión, la telenovela es protagonizada por Angelique Boyer y, Sebastian Rulli. Con las actuaciones de David Zepeda y Pedro Moreno. Cuenta además con las presentaciones estelares de Eric del Castillo, Susana Dosamantes, Blanca Guerra y Ramiro Fumazoni.

Historia ya conocida

Durante un viaje en auto, la familia de las trillizas Ana Laura, Ana Leticia y Ana Lucía (roles interpretados por Angelique Boyer); sufren un grave accidente automovilístico y se estrellan junto a un río. Los resultados son catastróficos: ambos padres mueren, Ana Laura pierde una pierna y Ana Lucía, inconsciente, es arrastrada por la corriente. Únicamente Ana Leticia, quien causó el accidente, sale ilesa.

Soledad, (muy bien Blanca Guerra), una mujer que quedó muy lastimada luego de la muerte de su hija, ayuda a Ana Lucía tras encontrarla moribunda. Se entera quién es, pero se aprovecha de que la niña no tiene ningún recuerdo, ni del accidente ni de su familia, y decide quedarse con ella haciéndole creer que es su mamá.

A pesar de que todos la dan por muerta, Ernestina, (Susana Dosamantes), la abuela, y Mariano, (muy bien Ramiro Fumazoni), el tío de las trillizas, no se rinden y hacen todo lo posible por encontrar a Ana Lucía, pero los años pasan al igual que sus esperanzas de poder hallarla.

Quien nunca pierde estas esperanzas de reencontrase con su hermana es Ana Laura, quien se ha convertido en una joven hermosa y de buen corazón, pero muy solitaria a causa de su discapacidad. Ana Leticia es todo lo contrario: una mujer ambiciosa y chantajista, quien por ningún motivo quiere a su hermana de vuelta, pues esto significaría dividir su herencia, así como la atención y el amor de todos los que la rodean, incluyendo el cariño de su tío Mariano, por quien siente un deseo enfermizo.

Marcelo, (Sebastián Rulli), el marido de Ana Leticia, es investigador privado y está cerca de dar con Ana Lucía, así que la codiciosa Ana Leticia lo manda matar ayudado por el intrigante Evaristo Guerra (impecable Erik del Castillo), pero Marcelo sobrevive al atentado y sólo pierde la memoria, entonces una mujer lo ayuda (Ana Bertha Espín) y le da un nuevo nombre: Santiago.

Sin imaginarlo, las acciones de Ana Leticia unen el destino de su marido con el de su hermana perdida.

Santiago tiene sueños en los que aparece una hermosa mujer, y aunque él no sabe quién es, debido a que no recuerda a su esposa Ana Leticia; el día que conoce a Ana Lucía la reconoce de inmediato como la mujer de sus sueños.

Soledad sabe que podría ir a la cárcel por haber alejado a Ana Lucía de su familia, y como está al tanto de quién es ‘Santiago’, busca alejarlo de ‘su hija’, pero el destino coloca las piezas dentro de este rompecabezas para reencontrar a las trillizas, sólo que la sorpresiva reacción de la ambiciosa Ana Leticia obligará a que Ana Laura muestre su carácter para enfrentarla, mientras que Ana Lucía se verá obligada a recuperar su lugar y luchar por Marcelo si quiere ser feliz.

Telenovela calcada

"Tres veces Ana" tiene el mismo estilo argumental que las anteriores producciones de Angelli Nesma como "Lo que la vida me robó" (Televisa, 2013) y "Abismo de pasión" (Televisa, 2012).

No es casualidad que a este remake le inyecten ese desarrollo argumental que garantizaba un éxito seguro. Más aún que, a la aparatosa acción, el excesivo melodrama y el empalagoso romance; le inyecten una sobredosis de audaz erotismo para que el enganche con la audiencia resultara garantizada.

Lo hemos dicho muchas veces, Televisa es una fábrica de telenovelas cuya obligación consta en realizar cinco producciones cada seis meses, la ausencia de nuevas historias, casi le impone desempolvar sus viejos éxitos y actualizarlos a nuestro tiempo.

En este caso, el escogido fue "lazos de amor" cuyo éxito data de 1995; podría pensarse que 21 años es tiempo, más que suficiente, para que se adapte la historia; pero el Internet, el cable y demás "modernidades" le juegan siempre una mala pasada porque la historia se puede mirar nuevamente, una y otra vez, con lo que la trama se "actualiza" y 21 años quedan simplemente cortos para el desarrollo de una nueva versión que más tiene de copia que de nuevo argumento.

En "Tres veces Ana", las trillizas tienen los mismos perfiles que en el guión original, salvo algunos detalles como el que una de las trillizas (Ana Laura) ya no es ciega, sino pierde una pierna y usa prótesis. Fuera de ello, todo es un calco del original.

De Angelique Boyer, se puede decir muchas cosas. Lástima que, en esta producción, viva "bajo la sombra" de la actuación que tuvo Lucero. La Boyer luce esplendida en varios momentos, aunque en líneas generales no tenga un desarrollo convincente cuando tiene que mostrar las diferentes personalidades que tienen estas tres hermanas, iguales pero con diferente personalidad.

Recordemos que Lucero le dio "vida propia" a cada hermana. El hecho que su actuación como María Paula (la villana) sobresalga más, no solo fue por su buena caracterización sino aquel detalle de levantar la ceja derecha, le daba una diferencia importante que resultaba más que convincente. Noten, además, que Lucero hizo otro papel de villana en la telenovela “Mañana es para siempre” (Televisa, 2009), en la cual siempre mostró diferencias notorias con sus anteriores trabajos. Aquí, la Boyer, no logra desprenderse de su caracterización en "Teresa" (Televisa, 2011), por lo que las comparaciones y críticas la terminan envolviendo.

Además el aspecto técnico revela serias deficiencias al momento de grabar una escena de diálogo entre dos de las trillizas y hasta cuando las tres hermanas se encuentran. Uno recuerda el momento en que Enrique Lizalde personificaba a dos personas iguales en "Vagabundo" (Televisa, 1971) o cuando Maricruz Olivier se encuentra con su hermana en "Las Gemelas" (Telesistemas Mexicanos, 1972). Con poca calidad técnica, dado los años en que fueron producidas, las escenas salían adelante gracias a "trucos técnicos" y al desenvolvimiento actoral de sus protagonistas. Años después en "La usurpadora” (Televisa, 1998), ya con un mayor adelanto tecnológico, no habría problema en borrar aquellas "sombras" o "perfiles delineados" que se mostraban, en antaño. Ahora, al momento de juntar la imagen grabada con la escena en vivo, estas notoriedades en pantalla no deberían observarse si es que existiera una buena edición. Nada de eso percibimos aquí.

Es notorio que no existe una buena edición. Se observa deficiencias y la escena resulta deplorable (Ana Leticia intenta cachetear a Ana Laura, pero es impedida por Ana Lucía). Ese momento carece de un mejor desarrollo visual para que cada detalle no muestre ninguna imperfección. No existe una buena compaginación de imágenes. El resultado deja mucho que desear, luce muy limitado en su contexto.

Ahora bien, mejor está la Boyer cuando se junta con su pareja actual, en la vida real, el actor Sebastián Rulli. Ambos ya se conocen demasiado y su complemento y química resulta satisfactorio. Pese a todo, la Boyer no desentona. Inclusive cuando se une a un siempre efectivo, David Zepeda.

Un detalle a tener en cuenta es que Rulli agrada más no convence cuando personifica a Marcelo y Santiago. Por imposición del guión "la pérdida de memoria" logra el enganche con el público aunque carezca de la fuerza e impacto que la trama amerita. Lástima que al personaje le inventan una "identidad ambigua" que resulta poco convincente. Esto recuerda a Julissa cuando tenía una doble personalidad (Clara y Diana) y luchaba por derrotar a la "villana" que había dentro de ella en "Hermanos Coraje” (Panamericana Televisión México, 1972). Si aquella época, donde ese tipo de argumentos podía resultar atractivo, la mencionada historia terminó por aburrir; imaginen lo que resulta actualmente.

Si bien la historia resulta inverosímil, termina atrapando porque esa falsedad y esa inconsistencia narrativa enganchan. Puede que nosotros como críticos revelemos varias irregularidades en esta producción, pero no podemos desconocer que la historia sale adelante por la intriga que se nos presenta (limitada pero comercialmente efectiva).

Hay tanto caos, golpes y sensualidad que el guión parece desembarcarse, pero estos "detalles" logran que la trama siga desarrollándose con efectividad.

Mención aparte merece la participación de don Eric del Castillo, el malo de la trama. Finalmente en Televisa recordaron que un actor, así pase los ochenta, puede desarrollar papeles más convincentes que la de personificar a un abuelo dulcero o un viejito bonachón. Este "Evaristo Guerra" es un villano pérfido y el que mueve los tejes y manejes dentro de la historia. Gran papel. Asimismo Ramiro Fumazoni como el tío de las trillizas cuenta con la personalidad adecuada para encarnar al pariente más querido de las trillizas y objeto del deseo de una de ellas. Aparte, Fabián Pizzorno resulta muy efectivo como desalmado padre de Rulli, dentro de la telenovela. El tema principal, "Se puede amar", está compuesto e interpretado por Pablo Alborán.

Claro, el extremismo dentro del guión están presentes en la actual historia protagonizada por Angelique Boyer y Sebastián Rulli quienes brindan efectistas escenas de alcoba, además una de las trillizas se autocomplace en una bañera y dos de ellas se enamoran de un mismo hombre pero en distintos momentos de la historia.

Las telenovelas siempre tienen algo de irreal. Con "Tres veces Ana" el llamado modernismo consiste en agregarle extremos con que asegurar audiencia. La telenovela logra la aprobación aunque su nota no haya sido sobresaliente.





1 comentario:

Griselda Martínez Martínez dijo...

Fabián Pizzorno es una de las grandes sorpresas de esta imperfecta pero efectiva telenovela. Como el padre desgarrado por la supuesta muerte de su hijo parecía convertirse en un personaje más de la trama, pero ha dado un giro impresionante al revelarse como un hombre siniestro y sin escrúpulos. de antología los enfrentamientos con Remedios (Ana Bertha Espín).