domingo, 24 de septiembre de 2017

Enamorándome de Ramón: La verdadera protagonista es Marisol del Olmo

Culminó en Perú, 'Enamorándome de Ramón', una historia con aceptable sintonía y que tuvo a una actriz que terminó opacando a los protagonistas Marisol del Olmo.

Lima, 24 Setiembre 2017, (El Informante Perú).- Hace una semana culminó en nuestro país, Enamorándome de Ramón, la versión mexicana de la excelente historia venezolana, Tomasa Tequiero, una telenovela llanera que brilla por el excelente grupo actoral y la tremenda actuación de Gledys Ibarra.

La telenovela mexicana fue transmitida por América Televisión ¿Por qué recién la comentamos? Resulta, que hemos terminado de ver la original venezolana que nos agradó, sobremanera. Pese a ser una historia localista, uno termina enganchándose con determinados personajes llenos de estereotipos que fueron eliminados en la versión mexicana. De hecho la versión venezolana es ligeramente superior.

Enamorándome de Ramón es una historia protagonizada por José Ron y Esmeralda Pimentel, con las participaciones antagónicas de Nuria Bages, Gonzalo Peña y Fabiola Guajardo. Cuenta además con las actuaciones estelares de Marisol del Olmo y Marcelo Córdoba. La producción corre a cargo de Lucero Suárez para Televisa.

La historia

Un feliz matrimonio muere en un accidente aéreo al regresar de sus vacaciones en España. Para sorpresa de todos, dejan como única beneficiaria de un seguro por un millón de dólares a Juana (excelente Marisol del Olmo), una humilde, buena mujer y nana de Fabiola (Esmeralda Pimentel) y Andrea (bella y futura buena actriz, Claudia Martín), que lo único que quiere es ver por el bienestar de ambas.

Toda la familia está sorprendida con la noticia, pero Hortensia (muy bien Nuria Bages), la abuela de las hermanas Medina, no puede creer que su hijo Ricardo (Eduardo Shacklett) dejara a la sirvienta a cargo del futuro de sus nietas.

Paralelo a estos acontecimientos, en Tijuana, vive Ramón (muy bien José Ron) el hijo de Juana, quién se ve en aprietos por huir con Sofía (cómo siempre, muy efectiva, la bella Fabiola Guajardo) la hija de un mafioso. Ramón cree sentir algo por Sofía, pero decepcionado por las actitudes de ella, decide irse a la capital. Cuando Ramón conoce a Fabiola su suerte en el amor vuelve a relucir.

Cuando Ramón y Fabiola creen estar a un paso de la felicidad, lamentablemente enredos, ambiciones y envidias, impedirán que su relación se cristalice.

Verdadera protagonista

Los libretistas de esta historia eliminan lo cotidiano y costumbrista que se veía en la versión venezolana para aumentarle cierta intriga cotidiana al romance, pero con tan poco éxito debido a que la verdadera protagonista es Marisol del Olmo, pese a que también le quitan esa identidad propia que tenía su personaje en la versión original y quien merece un párrafo completo aparte.

En esta versión mexicana, los guionistas no solo le quitan ese temperamento costumbrista que tenía el personaje venezolano, también su ‘llamativo’ físico. En la versión original, Tomasa Tequiero (nombre poco atractivo pero interesante), es una mujer mulata, exuberante en su físico, inculta, poco expresiva al hablar; pero fuerte y firme en sus convicciones. Sin embargo la Juana 'mexicana' es una campesina nata, con acento incluido que, personificada por Marisol del Olmo, brilla en cada escena y, no solo es la mejor caracterización dentro de la trama, sino que le da una lección a aquellos productores que piensan que las protagonistas deben ser, en su mayoría, jovencitas de 18 a 25 años.

En tiempos en que se emitió, hace poco Simplemente María (Televisa-2016), sin el resultado que tuviera la versión original peruana, Marisol del Olmo sería la perfecta María, presencia escénica, interpretación auténtica, derrochando sentimiento y romance en sus expresiones, son motivos, de sobra, para que su interpretación sea superior a la de cualquier jovencita que funge como campesina analfabeta.

Los que siguen nuestros comentarios, se darán cuenta que siempre hemos elogiado las diversas interpretaciones que ha tenido Marisol del Olmo a lo largo de su carrera. Sin duda esta es la más convincente. Al verla actuar, en esta telenovela, nos preguntábamos: ¿Cómo se puede ser una campesina inculta solo mostrando capacidad histriónica y talento actoral?  Nuestra recientemente fallecida, Saby Kamalich, lo hizo en su momento. La Juana ‘mexicana’ brilla y muestra tanto atractivo escénico como la Tomasa ‘venezolana’

Predecibles momentos

Por otro lado, la historia interesa hasta media novela. Lástima que los redundantes momentos, predecibles escenas y su final poco convincente malograran una trama que prometía. Eso sí, la telenovela tuvo buen nivel de audiencia en México y también en Perú con números aceptables para un horario tan frío (4 de la tarde en Lima)

Lo que le sobra a ‘Tomasa te quiero’, le falta a Enamorándome de Ramón. Primero el título poco ayuda y nada tiene que ver con la historia. Pese a lo bien que se le ve a la pareja, (más José Ron que Esmeralda Pimentel), el romance se desdibuja luego del aparente secuestro del protagonista. Los sinsabores y problemas por las que pasan esta parejita terminan siendo insulsos.

Interpretaciones

Algunas tramas secundarias funcionaron, a medias, como el aceptable lado humorístico a cargo de Luisa (muy bien Bárbara Torres), Benito (Pierre Angelo), Finito (Rodrigo Vidal) y Adalgisa (Sugey Ábrego), quienes resultaban jocosos y hasta interesaba por la "mamitis" que sufría Benito. Sin embargo, todo terminó con un cierre forzado y poco novedoso.

Entre los actores destacamos también a Nuria Bages, quien reaparece como villano, Marcelo Córdoba, siempre aportando su cuota histriónica. Por otro lado, Fabiola Guajardo y Gonzalo Peña, los villanos, confabulan e 'idean' planes tan inverosímiles que culminan con el trillado argumento final del bebé secuestrado que, desde los tiempos de 'Los ricos también lloran', hemos visto hasta la saciedad.

También, entre los jóvenes valores, sobresale la bella Claudia Martín con unos preciosos ojos y una ternura escénica que te atrapa y cautiva. Desde que la vimos pensamos que la bella actriz estaba lista para ser aprobada como futura protagonista. No nos equivocamos, porque ya ha sido llamada por el productor Ignacio Sada para protagonizar una nueva versión de 'Esmeralda' que llevará por título ‘Sin tu mirada’.

El final, con esa pedida de mano coreografiada, con música de ‘Amo despertar contigo’ (Televisa. 2016), pretendió darle un lado más vistoso al romance deseado. No paso de redundante. Ya vimos algo parecido en ‘Amorcito corazón’ (Televisa. 2012), copiado de las películas hindú's, pero resulta más atractivo cuando participa todo el elenco y no con un grupo de actores, que no son bailarines y muestran pasos demasiado forzados.

Por cierto, la canción principal de la telenovela ‘Algo Divino’ a cargo de Lupita D'Alessio constituyó todo un acierto y era un motivo más para seguir esta historia.

Protagonista opacada

Pese a todo, la telenovela funcionó. Los protagonistas, pese a no tener la fuerza interpretativa que se requería, en parte a un guión trivial y redundante, cumplieron. En los capítulos finales se observa que la verdadera protagonista, Juana, (Marisol del Olmo) es opacada poco a poco. Su participación es reducida. Nunca sabemos si se queda sola o con su pareja más cercana a ella, el buen abogado, Pedro Lamadrid (interpretado por el eterno gran actor Carlos Bracho).

Si el estilo de los mexicanos y que no quieren cambiarlo jamás,es inyectar un empalagoso romance a la trama; mejor debieron buscar otras historias. Está claro que, como su nombre lo indica, ‘Tomasa Tequiero’ es la historia de una mujer negra de unos 40 años con extensiones hasta la cintura, muy proporcionado físico y un hijo, ya adulto, que se crió en Colombia, lejos de ella. Cómo se lee, es la historia de Tomasa y no la del hijo de ella. Sí no se entendió o no se quiso ver, como tal, mejor se hubiera adaptado de otra manera. Tal vez, no contaron que la buena actuación de Marisol del Olmo, impidiera que ‘Juana’ sea un personaje más dentro de la trama. Uno nunca sabe.


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